Mostrando entradas con la etiqueta mercadillo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mercadillo. Mostrar todas las entradas

jueves, 18 de noviembre de 2010

Portobello Market

El mejor día para visitar el mayor atractivo que nos ofrece Notting Hill, al oeste de la ciudad, es el domingo. Podemos acercarnos durante toda la semana, pero el "finde" es cuando luce en todo su esplendor. En realidad, el sábado es el día en el que encontraremos más actividad, pero como todo en esta ciudad ello supone una masa de turistas y visitantes que vale la pena evitar.

Pero, ¿dónde vamos ahora? Pues vamos a sumergirnos en Notting Hill, que forma parte del Royal Borough of Kensington and Chelsea. Conforma una de las partes más cool de la ciudad, con enormes mansiones de estilo victoriano habitadas por la clase media-alta londinense. El simple paseo por sus calles, encaladas hasta la saciedad, refresca la vista. Le hacen sentirse a uno en medio de una película, como aquella de Hugh Grant y julia Roberts que llevó el nombre de Notting Hill por todo el mundo.

Lo ideal es llegar a la parada de metro de Notting Hill Gate. La más cercana  es Landbroke Groove, y esa será la que usaremos para volver a casa, pero desde la primera podemos recorrer Portobello Road en todo su esplendor hasta llevar al  mercadillo. Según salimos de la boca del metro, girar a la derecha y luego a la izquierda, como viene indicado en el mapa. De esta forma recorreremos una de las calles comerciales con más encanto de Londres. Aquí podemos encontrar desde antiguedades (razón por la que el mercado se hizo famoso), libros y discos, ropa y joyería (por supuesto), y en una de mis favoritas objetos varios de decoración que van desde un sillón Luis XV rosa princesa a un sinfonier customizado con héroes de cómic. Toda una amplia variedad para los amantes de las comprar.

La vista que se nos ofrece es variopinta: fachadas de distintos colores, divertidas algunas, más tristes en ocasiones. Mucha vida, tiendas callejeras de vegetales que lucen tonalidades sospechosamente brillantes, camisetas de grupos de rock y zapaterías con precios imposibles. Otra curiosidad: entre estas calles podemos encontrar varios lugares donde están a la venta productos importados de España: básicamente alimentación, aceite de oliva, salchichones, etc.- los precios son desorbitanes, pero la calidad realmente merece la pena (y lo dice una que su padre la mantiene surtida de caña de lomo todo el año).

A la hora de comer, ya sea el luch inglés a eso de la una, o un almuerzo españolito pasadas las dos de la tarde, recomiendo encarecidamente una del fast-food más antiguo del mundo. Falafel King, en la esquina de Portobello Market, nos ofrece una sana, equilibrada y vegetariana opción a precio más que razonable. Consejo: los restaurantes de alrededor no prometen una buena calidad y no están al alcance de cualquier bolsillo.

El día más excitante en Notting Hill es el de su carnaval. El Notting Hill Carnival tiene lugar el último o el penúltimo fin de semana de agosto (con fiesta local incluída, bank holiday) y toma Portobello Road como su centro de operaciones. Mientras un desfile de color africano-caribeño (dominado por las tonalidades verde, amarilla y negra de la bandera jamaicana) se desarrolla a lo largo de todo Notting Hill, movilizando a miles de personas y cientos de policías que velan por su seguridad, los bares y pubs sacan a la calle ritmos pegadizos y cerveza, mucha cerveza. Red Stripe, para ser más exactos.

Después de haber gastado unaslibras en el mercado, habernos comido un falafel al más puro estilo israelita y haber disfrutado de un poco de sol y un zumo de naranja en los puestos callejeros (si somos afortunados con el tiempo), debemos estar satisfechos de nuestra visita al oeste de la ciudad, dirigirnos a la parada de metro de Landbroke Grove dispuestos a rockanrrolear el próximo destino... ¡Yeah!

domingo, 7 de noviembre de 2010

Brick Lane

De todas las cosas que Londres nos ofrece un domingo, una de las más sorprendentes y excitantes es el mercadillo de Brick Lane. Situado en el East End, es por excelencia el centro estratégico del movimiento vintage de la ciudad. Un enclave para la diversidad, donde lo auténtico se mezcla con toda clase de olores y sabores nuevos. Para zambullirnos en él debemos primero mirar la hora: durante casi todo el "Día del Señor" encontraremos cosas interesantes en Brick Lane, pero a partir de las 2 pm comienza a decaer. El mejor momento para visitarlo es sin duda el mediodía.

Spitafields Market
Para comenzar, debemos desembarcar en Liverpool Street Station (de fácil acceso con el metro y también el autobús). La estación más cercana es Shoreditch, pero de esta forma podemos recorrer Bishopsgate y girar a la derecha para echar un vistazo al Spitafield´s Market. Aquí comenzaremos a familiarizarnos con el ambiente vintage. Por si alguien no lo sabe, vintage viene a significa segunda mano, todo tipo de artículos usados, ropa, joyería, cámaras de fotos... revestido con un tinte de anticuario y originalidad que sorprende y entusiasma.

Ya nos vamos acercando a nuestro destino, pero antes de continuar, un poquito de historia. La zona de Brick Lane era, hasta finales del Siglo XX, principalmente industrial. De hecho recibe su nombre de la marca de los ladrillos (Brick en inglés) con que las fábricas revestían sus edificios. Son nombrados los negocios cerveceros que dieron vida al lugar. Brick Lane también fue escenario de uno de los once asesinatos en serie atribuidos a Jack el Destripador en la zona de Whitechapel. Durante el siglo XX la inmigración bengladí fue llenando sus calles, y poco a poco fue tornando a uno de los centros artísticos y culturales más importantes de Londres.

Ahora ya debemos estar en torno a la nombrada calle. Allí, aparte de más mercadillos vintage (alguno en un sótano, otros en forma de galería y en  la propia calle más bien cualquiera con una sábana blanca y algo que vender) gran variedad de puestos de comida de todas partes del mundo, zumos de frutas y todo lo que nos apetezca embucharnos. También conciertos, música en vivo y probablemente algún artista callejero que esté haciendo las delicias de turistas y londinenses. Tómense su tiempo, relájense, den una vuelta por la zona y déjense llevar por uno de los más ambientes más alucinantes y distintos que se pueden encontrar en Londres.

En los alrededores de Buxton Street se encuentran la mayoría de los pubs, pero tengan cuidado al pasar porque en la zona es común el hurto, sobre todo a turistas. De hecho, es posible que gran parte de lo que se vende en el mercadillo sea robado, es bastante conocido en la ciudad por ser el principal centro de venta de bicicletas robadas.

Al final del día, no pueden dejar Brick Lane sin acercarse a la parte sur de la calle y tomarse un Beigel en uno de los establecimientos que encontramos a la izquierda. ¡Delicioso y barato! Para los amantes de la noche, Brick Lane también tiene mucho que ofrecernos, variedad de pubs y el nombrado "93" donde muy a menudo podemos encontrar música en directo.

Como advertencia: es posible queaquellos cerrados de mente y de miras no puedan disfrutar de tamaño espectáculo, pero si dejamos nuestros prejuicios de lado durante un rato podremos regocijarnos, gozar de una pinta de cerveza en el Sunday Afternoon sin juzgar a los de nuestro alrededor. Cheers.

jueves, 21 de octubre de 2010

Camden nunca duerme

Para mi primera entrada he seleccionado, como no podía ser de otra manera, mi zona preferida de Londres: Camden Town. Bulliciosa, activa, Camden high Street nunca duerme. Situada el norte de la ciudad, a tan sólo minutos del centro, es uno de los lugares donde podemos encontrar más diversidad cultural de la capital británica. Personas de todos lugares, tallas y estilos convergen en ella cada día formando un mosaico multicolor que embriaga y aturde a la vez que te atrapa.

Su actividad principal es el comercio, sus mercadillos son conocidos y nombrados en toda guía de viaje que se precie. Los fines de semana miles de turistas abarrotan sus calles (y no puedo más que decir que ello me molesta un poco) para verse transportados a mundos distintos según la zona que visiten. Los alrededores del puente de Camden Lock han sido transformados por los comerciantes locales en una locura multicolor. Cada fachada está customizada con motivos referentes a aquello que venden sus propietarios, y por lo general son artículos más que extravagantes. Desde las más típicas tiendas de “souvenirs” hasta excéntricos punks llenos de metal hasta la médula, pasando por todo tipo de accesorios de moda.


Si seguimos avanzando hacia el norte pasaremos por el puente sobre el Regent´s Canal, uno de los lugares más románticos de la ciudad, perfecto para dar un paseo al atardecer. Y más allá encontramos el Camden Lock, a derecha e izquierda, repleto de puestos con los más diversos artículos que podamos imaginar: bicicletas de alambre, collares multicolor, artesanía y objetos hechos en piel se arremolinan en un torbellino de ir y venir de acentos de todas partes del mundo. La nota curiosa: unas pequeñas motocicletas instaladas a lo largo del canal que hacen las veces de mesa para degustar los distintos tipos de fast-food de diversos lugares que el mercado nos ofrece.

Dejando atrás esta marabunta, y si pasamos bajo el puente en dirección a Chalk Farm llegaremos a The Stables, el más grande y alucinante de los mercadillos de Camden. Allí nos veremos transportados a un zoco árabe con tintes internacionales, en el que destacan enormes estatuas de caballos junto a los cuales los turistas gustan de hacerse fotos. De lo más sorprendente en su interior, lo que los locales llaman “el corredor chino”, en el idioma “chinese corridor”. Un pequeño callejón adornado como si de la mismísima china se tratara donde al pasar un ciento de asiáticas te gritan con un pedazo de pollo pinchado en un tenedor de plástico. A primera vista puede parecer que un ejército samurais está dispuesto a atacarte, pero en realidad sólo quieren tentarte con sus deliciosos y dudosamente sanos manjares.

Las celebridades locales son la magnífica Amy Winehouse y el genial Pete Doherty, a los que casi todos aseguran haber visto alguna que otra noche de fiesta en distintos estados de embriaguez. Y de paso, escribo unas líneas acerca del ambiente nocturno de la zona. Sus calles principales están recubiertas de pubs y bares de copas de distinta condición: casi todos ellos de rock o indie, algunos más “heavies” o “punks” y otros que se decantan por el blues. En la mayoría de ellos es fácil ver música en directo, casi siempre gratis o por el módico precio de 5 libras. Mis favoritos, Hawley Arms y Good Mixer.

Camden  es un mundo completamente distinto al que estamos acostumbrados a ver, y no puedo cerrar esta entrada sin mencionar la fauna que normalemente habita Camden: lo que mi padre denominaría como "gente muy rara". Crestas, medias rotas, piercings y tatuajes por todo el cuerpo, atuendos de época y otras extravagancias son de lo más común en uno de los lugares más apasionantes de Londres.